Sabes esa sensación de: Todo lo hago mal. Qué pasará ahora que no te tengo a mi lado? Te echare de menos o estaré mejor. Me comeré más la cabeza por la noche o conseguiré volver a dormir como solía. Sin pesadillas que me persigan con el remordimiento de haberte dejado escapar.
A veces pienso que no me cuidaste lo suficiente en su momento, y por eso ahora dudo. Dudo porque siento que en cualquier momento te vas a desvanecer, como ya ocurrió una vez. Una mañana me desperé y ya no estabamos juntos. Ya no me necesitabas. Y si eso vuelve a ocurrir?
Sé que yo no soy el problema, y que tú tampoco. No puedes evitar decir que me quieres. No puedo evitar decirte que yo a ti también. Pero crees que nos amamos? Quizás en un tiempo sí estuvimos enamorados. Pero ahora ya no sé que pensar. Esto es peligroso. No quiero que repitamos el mismo error. No quiero perderte del todo.